tapa nro 9

Año 2 - Número 6 - Mayo de 2009.

Doctorado Honoris Causa a Evo Morales Aima.
Evo Morales: "Ahora voy a pedir que me digan Doctor".

Evo_Morales_UNLP

Por Javier Sánchez.

jsanchez@aluviondigital.com

 

 

Mañana del lunes 27 de abril. El sol comienza a despertar y su calor empieza a hacerse piel en la multitud que se agolpa en las puertas principales de Presidencia de la Universidad Nacional de La Plata expectante por la presencia del Presidente de la República Plurinacional de Bolivia, Evo Morales Aima.
En el interior del centenario edificio, el panorama no varía al de las cercanías. Un constante ingreso de representantes del pueblo boliviano van poniendo color al patio interno decorado con banderas de movimientos sociales que cuelgan del primer piso y abrazan el estrado donde se esperan con ansias las palabras del dirigente revolucionario por excelencia de Sudamérica.
Cercanas las 10 de la mañana, el tumulto en los accesos indica la cercanía del momento esperado y entre personajes trajeados y cámaras de televisión se comienza a ver el rostro sonriente del Primer Mandatario Originario de un Pueblo Latinoamericano… y al grito de “¡¡¡Ole, Ole, Ole… Evo Evo!!!” es recibido, en un marco de profunda emoción.
El título de Doctor Honoris Causa es la máxima distinción que otorga la UNLP. La ceremonia de reconocimiento es encabezada por el Rector de la Universidad, Arq. Gustavo Aspiazu, y secundado por el Decano de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social, Lic. Alejandro Verano.
Luego de la lectura de la resolución que funciona de marco a la entrega de tal distinción en la que se resalta que “el otorgamiento que se propicia reviste el carácter de justo homenaje a su personalidad inminente con acción ejemplar en el campo humanístico y social”, se suma otra distinción al mandatario boliviano. Esta vez se trata del premio a la trayectoria Rodolfo Walsh, de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social. En la lectura de los argumentos de la distinción, el Sr. Alejandro Verano hizo especial énfasis en el momento histórico que está atravesando la comunidad de Bolivia en materia de educación gracias a la Presidencia de Evo Morales, quien a partir de su compromiso con los derechos básicos de los ciudadanos le ha permitido a su patria ser una nación libre de analfabetismo. Además, su presidencia garantizó el apoyo necesario e incondicional “para contribuir en la causa de la liberación de nuestros pueblos y la grandeza de nuestras naciones que tan dignamente representa”.
Minutos después, el estrado se llenó de color y destellos de flashes que marcaban el paso de Evo hacia un micrófono expectante. Con andar firme y siempre sonriente, con brazos en alto en fraterno gesto, Evo Morales Aima recorrió los escasos seis o siete pasos que lo separaban del estrado, sin demorarse demasiado, pero lo necesario para despertar la pasión de sus seguidores.
El discurso comenzó y las esperadas palabras resonaron por las galerías que dan forma a un patio creado por y para la “gente Ilustrada”, pero que en ese momento respondía a los deseos de un campesino devenido en Presidente.
“De manera pública ahora voy a pedir que me digan Doctor cuando vuelva a Bolivia”, ese fue el comienzo de quien no dejaba de estar sorprendido por la distinción y que no desaprovechó la oportunidad para convocar a todos los presentes a encolumnarse en el proceso de liberación que está atravesando el pueblo Latinoamericano. “Tenemos diferencias, tenemos problemas internos, pero por encima de cualquier problema interno primero está la dignidad de los latinoamericanos y ahí cualquier movimiento social sea obrero, originario, sea intelectual, cívicos o sindicales, primero está la liberación de la patria grande”. Además, remarcó que “la comunicación es un recurso humano que, como otros servicios esenciales, debe estar en manos del pueblo”.
De público conocimiento han sido las dificultades que ha atravesado y aún atraviesa la política revolucionaria de Evo Morales en su país, y en alusión a esos inconvenientes el mandatario no titubeó en dirigirse a sectores opositores: “hay grupos que no aceptan que un llamado campesino, cocalero, acusado de terrorista, de narcotraficante y que con mucho desprecio lo tratan de indio, sea presidente. Quiero que sepan que puedo cometer errores, pero la lucha antiimperialista es un compromiso, es un legado que nos dejaron nuestros antepasados. Antes el pueblo era esclavo del gobierno, ahora ha cambiado, el gobierno es esclavo del pueblo. Es un legado de nuestros antepasados: No mentir, no robar, no ser flojo”. Enumeró una serie de medidas que benefician a su país: la negativa a que se coloquen bases militares extranjeras en el país, la nacionalización de los recursos naturales y la distribución de la riqueza.
Para finalizar, en medio del alboroto y la emoción, Evo agradeció las distinciones reconociendo que, por encima de él, es un reconocimiento “al pueblo boliviano. A la lucha de los movimientos sociales”.
El mediodía se acercaba y el sol se alzaba a lo más alto para despedir a una de las personalidades más importantes de la primera década de este siglo. Rodeado de los abrazos de sus seguidores y admiradores y siempre dispuesto a tender la mano a todo aquel que desee saludarlo, Evo Morales Aima, mandatario de un país que busca revertir su historia de dominación y sometimiento, salió del edificio, emblema de nuestra Universidad, para saludar al Pueblo que clamaba puertas afuera. Claramente, una convicción más que formalismo.


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Revista Politica. Todos los derechos reservados. Propiedad intelectual N° 764992. La Plata, Buenos Aires, Argentina. Año 2009.