Avanza el proceso de liberación en el continente.
FMLN gobernara El Salvador.
El Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) se impuso frente a la coalición ARENA, partido que gobierna El Salvador desde el fin de la guerra civil en 1992 mediante una serie de políticas de corte neoliberal que condujeron al país a una severa crisis económica.
La fórmula del FMLN estuvo integrada por dos perfiles bien distintos. El candidato a presidente, Mauricio Funes, ex corresponsal de la cadena CNN en el país, es un moderado que no viene del tronco fundacional de Frente, pero que encarna la nueva imagen que éste pretende ofrecerle a la sociedad salvadoreña.
Por su parte, el vice Salvador Sánchez Cerén, quien llegó a ser el comandante militar del FMLN durante la guerra, es una figura asociada a la rica historia de esta fuerza política y, junto a Funes, logran un adecuado equilibrio de cara al próximo período de gobierno.
La promesa del FMLN.
El programa de gobierno del Frente fue explicitado en un documento publicado recientemente denominado “Manifiesto a la Nación”, donde se observa una gran preocupación por atacar en forma prioritaria la gran desigualdad social que impera en El Salvador.
Según el manifiesto, el nuevo modelo debe estar basado en la “Justicia Social”, que debe tener como pilares fundamentales la generación de empleos y el incremento de la inversión productiva.
Para el FMLN es fundamental alcanzar un acuerdo fiscal que permita financiar rápidamente al sector agrícola y a las PyMes, motor de la economía.
Advierte también que es indispensable contar con al solidaridad de otros países de la región que ayuden a encontrar una salida más rápida para la dura crisis financiera que afecta al estado salvadoreño.
El principal golpe a la economía de El Salvador se produjo a fines de 2008 cuando se desató la crisis en los Estados Unidos, ya que gran parte de las familias vivían gracias a remesas de dinero que los salvadoreños radicados en ese país enviaban para ayudar a la economía doméstica de sus parientes.
Panorama regional.
Rodrigo Ávila, candidato de la derrotada coalición ARENA, sostuvo durante la campaña que el triunfo del FMLN implicaba la inmediata intromisión de Hugo Chávez en los asuntos internos de El Salvador. Este argumento fue el eje del discurso de la coalición oficialista que centró todos sus esfuerzos en despertar alguna fibra nacionalista en el electorado.
La elección del pueblo salvadoreño demuestra que no es viable concebir un Estado Nacional al margen de los países vecinos y menos en una región como Centroamérica. Es de esperase que El Salvador se integre a la alianza económica ALBA, liderada por Venezuela e integrada por Bolivia, Cuba, Ecuador y Nicaragua. Esta alianza ha servido anteriormente a otros gobiernos como el de Daniel Ortega en Nicaragua a enfrentarse a una escasez de petróleo que estaba a punto de paralizar Managua.
Historia de lucha y coherencia.
El FMLN está compuesto por una confluencia de 6 organizaciones armadas que operaban en El Salvador durante la década del ´70. La más destacada de estas fuerzas político-militares era el Partido Comunista (PCS)
El 10 de octubre de 1980, alentadas por el triunfo del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en Nicaragua un año antes, deciden conformar un frente a fin de alcanzar un eje programático común, unificando una estrategia política para conducir la guerra de liberación.
Ya para 1985 la intromisión cada vez más declarada de los Estados Unidos en la guerra civil consolidó la unidad del FMLN. En 1992, el Frente lanzó una gran ofensiva sobre San Salvador, capital del país, logrando controlar la mitad de la ciudad. La oligarquía y el imperialismo yanqui debieron encontrar una salida negociada.
Es mismo año, se logró un acuerdo de paz que abrió las puertas a un proceso democrático signado por la lucha electoral.
El FMLN no conoció la derrota militar y siempre apostó a priorizar la línea política, razón por la cual hoy llega al poder sin haber renunciado jamás a su mandato histórico.
Debemos advertir también que es la primera que estará al frente del Estado, hecho que abre una nueva etapa para esta fuerza política e implica un enorme desafío de cara a las grandes necesidades que afectan al pueblo salvadoreño.
|